🎾2001:
- Tokio
- Scottsdale
- Eastbourne
- Los Ángeles
- Filderstadt
- Linz
- Zurich
🎾2003:
🎾2004:
- Tokio
- Amelia Island
- Stanford
- Los Ángeles
- San Diego
- Cincinnati
- Filderstadt
🎾2005:
- Dubai
- Amelia Island
- New Haven
- Bali
- Filderstadt
- Zurich
🎾2007:
🎾2008:
Títulos WTA en dobles: 37
Títulos por año
🎾1994:
🎾1995:
- Sidney
- Indian Wells
- Estrasburgo
- Tokio
🎾1996:
- Sidney
- Roland Garros
- Los Ángeles
- Oakland
- WTA Finals
🎾1997:
- Tokio
- Indian Wells
- Amelia Island
- Berlín
- Stanford
- US Open
- WTA Finals
🎾1998:
- Indian Wells
- Berlín
- Stanford
- San Diego
- Filderstadt
- WTA Finals
🎾1999:
- Tokio
- Wimbledon
- Stanford
- San Diego
🎾2000:
🎾2001:
Filderstadt
Zurich
🎾2002:
🎾2003:
- Indian Wells
- Eastbourne
- Amelia Island
🎾2006:
🎾2008:
🎾2010:
Título en dobles mixtos: 1
🎾2004:
El legado silencioso de una campeona imponente
Lindsay Davenport fue una de las grandes dominadoras del tenis femenino entre finales de los años noventa y comienzos del nuevo milenio. Su figura representó la consolidación del tenis de potencia desde el fondo de pista, combinando una derecha plana demoledora, un revés sólido a dos manos y uno de los servicios más eficaces de su generación.
Una número uno construida desde la regularidad
Alcanzar 98 semanas como número uno del mundo no fue fruto de un momento aislado, sino de una constancia excepcional. Davenport no dependía de rachas cortas de inspiración, sino de una estructura de juego firme y repetible, basada en profundidad, control y agresividad medida.
Su 79,50 % de victorias en individuales refleja una carrera marcada por la eficiencia competitiva y la estabilidad en la élite.
Campeona en todas las grandes citas
Sus tres títulos de Grand Slam —Australian Open, Wimbledon y US Open— demuestran su capacidad de adaptación a distintas superficies. En pista dura imponía su potencia, en hierba aprovechaba su servicio y en escenarios de máxima presión mostraba una serenidad competitiva admirable.
Además, su oro olímpico en Atlanta añadió un capítulo histórico a su carrera, consolidando su estatus como referente del tenis estadounidense.
Referente también en dobles
Con 37 títulos en dobles y múltiples coronas en torneos de máxima categoría, Davenport también dejó una huella profunda en esta disciplina. Fue campeona en Roland Garros, Wimbledon y el US Open en dobles, además de conquistar varias WTA Finals, demostrando una comprensión táctica del juego que iba más allá del poder físico.
Una pieza clave en la transición del tenis moderno
Davenport fue protagonista en la transformación del tenis femenino hacia un modelo más agresivo y físico. Compitió y triunfó en una generación repleta de talento, manteniéndose vigente frente a nuevas corrientes de juego.
Sin necesidad de un perfil mediático elevado, construyó una carrera basada en el trabajo, la disciplina y la eficiencia. Esa combinación la convirtió en modelo para futuras generaciones.
Más allá de la pista
Tras su retirada en 2010, su vínculo con el tenis continuó desde distintos ámbitos, aportando experiencia y visión a nuevas generaciones. Su ingreso al Salón de la Fama en 2014 fue el reconocimiento definitivo a una trayectoria ejemplar.
Una grandeza construida desde la consistencia
Lindsay Davenport representa una forma de excelencia distinta: la del rendimiento sostenido, la profesionalidad y la solidez técnica. No necesitó gestos grandilocuentes para marcar época. Su legado permanece en la evolución del tenis moderno y en la memoria de una era que ayudó a definir.
Una campeona dominante. Una número uno auténtica. Una figura esencial en la historia del tenis femenino.