Exhibición con aroma a Grand Slam: Alcaraz vence a Sinner en Seúl antes del Open de Australia
Foto: Jannik Sinner HQ (X)
Carlos Alcaraz se impuso a Jannik Sinner por 7-5 y 7-6 en una exhibición disputada en Seúl, un duelo que fue mucho más que un simple partido amistoso y que sirvió como antesala perfecta al Open de Australia, el primer Grand Slam de la temporada.
El enfrentamiento entre los dos grandes referentes del tenis actual dejó señales claras de lo que puede venir en Melbourne, tanto en nivel de juego como en la creciente rivalidad entre ambos.
Seúl, escenario de lujo para el choque entre Alcaraz y Sinner
El partido, disputado el 10 de enero, despertó una enorme expectación en Corea del Sur. No era para menos: dos números uno en potencia, jóvenes, carismáticos y llamados a marcar una era, enfrentándose en un país poco habituado a eventos de tenis de primer nivel.
El público respondió llenando las gradas y brindando una atmósfera propia de un gran torneo, confirmando el impacto global que generan Alcaraz y Sinner más allá de Europa.
Una exhibición pensada para el Open de Australia… y para el negocio
Tanto Alcaraz como Sinner tomaron una decisión poco habitual en el calendario ATP: renunciar a los torneos previos al Open de Australia. Al igual que Novak Djokovic, optaron por una preparación controlada, priorizando las sensaciones físicas y el ritmo competitivo sin sobrecarga.
A este planteamiento se sumó un potente incentivo económico. Según informó La Gazzetta dello Sport, ambos tenistas recibirán alrededor de 2 millones de euros por jugador por su participación en el evento de Seúl, un factor clave para entender la elección en una fecha tan cercana al Grand Slam australiano.
Alcaraz impone su creatividad y talento diferencial
Desde el primer punto quedó claro que el foco estaba en el espectáculo. Alcaraz y Sinner soltaron el brazo, probaron golpes poco habituales y ofrecieron una auténtica exhibición de recursos técnicos: dejadas, cortados, ángulos imposibles y derechas a gran velocidad.
Dentro de ese contexto distendido, Carlos Alcaraz fue quien marcó diferencias en los momentos clave. El murciano combinó su explosividad habitual con una creatividad desbordante, decantando el primer set por 7-5, más por talento e intuición que por una necesidad competitiva extrema.
Sinner mantiene su solidez en un ambiente relajado
Por su parte, Jannik Sinner mostró su característico tenis limpio y potente desde el fondo de la pista. Aunque sin la tensión propia de un partido oficial, el italiano respondió con consistencia y ritmo cuando el intercambio lo exigía, evidenciando que llega a Melbourne con una base sólida.
Más que el resultado, ambos parecían centrados en acumular minutos de calidad y ofrecer un espectáculo a la altura de las expectativas.
Un ‘tie-break’ para cerrar la fiesta en Seúl
El segundo set mantuvo el mismo guion: iniciativa de Alcaraz, resistencia de Sinner y un público completamente entregado. De forma natural, el parcial desembocó en un tie-break, donde el español volvió a dejar su sello con una derecha cruzada de ángulo inverosímil para cerrar el partido.
Tras el último punto, no hubo celebraciones excesivas. Alcaraz y Sinner se fundieron en un abrazo en la red, reflejo del respeto mutuo y de una rivalidad que sigue creciendo dentro y fuera de la pista.
Rumbo a Melbourne: el Open de Australia en el horizonte
Más allá del resultado y del impacto económico, la exhibición cumplió su objetivo: confianza, ritmo y buenas sensaciones antes del viaje a Australia. Ahora, tanto Alcaraz como Sinner se centran en alcanzar su mejor versión en el Open de Australia, donde podrían volver a cruzar sus caminos en rondas decisivas.
Si lo visto en Seúl es solo un anticipo, el primer Grand Slam del año promete emociones fuertes. La rivalidad está servida y el tenis, una vez más, sale ganando.
