Campeonato de España Absoluto 1999 en Albacete: Mi experiencia como juez de línea
Foto: Radio Marca Abacete
El torneo que me permitió entender el tenis desde dentro
El Campeonato de España Masculino Absoluto 1999, celebrado en el Club de Tenis Albacete, fue uno de los torneos nacionales más especiales de finales de los años 90. No solo por los jugadores que participaron, sino por la dimensión que adquirió al ser retransmitido por La 2 de TVE y por el nivel competitivo que ofreció.
Para mí, aquel campeonato significó algo aún mayor: fue el torneo en el que actué como juez de línea, viviendo el tenis profesional desde el corazón mismo de la pista.
Ser juez de línea en el Campeonato de España 1999: otra forma de vivir el tenis
Hasta entonces había vivido el tenis como jugador y como espectador. Pero formar parte del equipo arbitral cambió completamente mi percepción del juego.
Estar a escasos metros de profesionales te hace comprender algo fundamental:
el tenis es mucho más rápido de lo que parece en televisión.
En uno de los partidos, Tati Rascón conectó cuatro saques directos consecutivos hacia mi posición. Los cuatro fueron a mi línea. Aquella experiencia me hizo entender en primera persona la velocidad real del servicio profesional y la necesidad de mantener la concentración absoluta en cada punto.
No éramos jueces profesionales. Éramos jóvenes apasionados por el tenis, colaborando sin remuneración, pero con un alto sentido de responsabilidad.
La disciplina invisible: parecer profesionales aunque no lo fuéramos
Había una exigencia clara: la imagen debía ser impecable.
Entrábamos a pista todos en fila, con orden y coordinación. El primero ocupaba su posición en la línea correspondiente. Cuando un juez terminaba su turno, se retiraba y se colocaba el último en la fila. Era un movimiento perfectamente sincronizado que daba sensación de estructura y seriedad.
Durante los puntos, adoptábamos siempre la postura reglamentaria:
manos apoyadas en las rodillas, cuerpo ligeramente inclinado hacia delante, máxima concentración.
Y había un detalle clave que marcaba el ritmo:
Siempre que el jugador que iba a sacar daba el primer bote a la bola, nosotros adoptábamos inmediatamente la posición de atención. Ese gesto automático activaba nuestra concentración total.
Era casi un ritual.
No importaba que no fuéramos profesionales.
El aprendizaje invisible: presión, coordinación y concentración
Ser juez de línea en un torneo como el Campeonato de España Absoluto implica coordinación constante con el juez de silla, precisión en las señales y capacidad para asumir decisiones en décimas de segundo.
Cada error es visible.
Cada acierto pasa desapercibido.
Aquella experiencia me permitió comprender el enorme trabajo que hay detrás del arbitraje en el tenis profesional y la importancia de la serenidad incluso en momentos de tensión.
Anécdotas con jugadores del Campeonato de España 1999
El torneo dejó recuerdos imborrables.
Me impresionó especialmente el físico de Alex Corretja, cuyo brazo derecho estaba mucho más desarrollado que el izquierdo, reflejo del desgaste específico del tenis profesional. Un detalle técnico que solo se aprecia de cerca.
También hubo momentos más tensos. En un partido cometí un error verbal al cantar “Out” en lugar de “Fault”. Fernando Vicente protestó ante el juez de silla señalando que los jueces de línea no éramos profesionales. Fue una experiencia que me enseñó la importancia de la empatía dentro del deporte, especialmente hacia quienes colaboran por pasión.
Por otro lado, el tenis también regala momentos especiales. Intenté hacerme una foto con Félix Mantilla, pero la cámara no funcionó. Tras más de 14 horas en el club, ya de camino a casa, me lo encontré por la calle. Me reconoció y finalmente pudimos hacernos la foto. Un gesto que demuestra el lado humano del tenis.
La final Francisco “Pato” Clavet vs Juan Carlos Ferrero
La final del Campeonato de España Absoluto 1999 en Albacete enfrentó a Francisco “Pato” Clavet y Juan Carlos Ferrero, con victoria para Clavet en la tierra batida del club albaceteño.
Aquel partido, retransmitido por La 2 de TVE, tuvo un componente especial para mí. Me asignaron la línea de saque central, una posición clave en el desarrollo del punto.
Tras cada servicio, yo era el único juez que podía incorporarse desde la posición con las manos apoyadas en las rodillas. Los demás debían permanecer concentrados exclusivamente en sus líneas. Ese pequeño privilegio me permitió observar durante unos segundos el intercambio desde una perspectiva privilegiada, viviendo la intensidad de una final nacional desde dentro de la pista.
Un torneo que cambió mi forma de ver el tenis
El Campeonato de España Masculino Absoluto 1999 en el Club de Tenis Albacete no fue solo un evento deportivo relevante en el calendario nacional. Fue una experiencia formativa que me enseñó:
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La verdadera velocidad del tenis profesional
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La dificultad y responsabilidad del arbitraje
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La presión de competir y decidir en directo
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El valor humano que rodea al deporte
Desde aquel torneo, mi manera de analizar un partido cambió por completo. Entendí que el tenis no se vive únicamente desde la grada o desde el resultado final, sino también desde las líneas que delimitan cada punto.
En MundoTenisbyLuis, el tenis se cuenta desde la experiencia real, desde la memoria y desde el aprendizaje que dejan los momentos vividos en primera línea.
