Holger Rune regresa 335 días después con victoria en la Copa Davis

Foto: © SEBASTIAN ELIAS UTH / RITZAU SCANPIX / AFP

Holger Rune está de vuelta. El tenista danés regresó a la competición oficial después de 335 días de ausencia y lo hizo con una victoria ante Iliyan Radulov por 6-3 y 6-3, en la eliminatoria de Copa Davis entre Dinamarca y Bulgaria.

El regreso de Rune era uno de los momentos más esperados de esta eliminatoria. El danés no disputaba un partido oficial desde octubre de 2025, cuando una grave lesión en el tendón de Aquiles izquierdo puso en pausa su carrera.

Casi once meses después, el exnúmero 4 del mundo volvió a pisar una pista en competición y consiguió completar su partido sin contratiempos físicos aparentes.

335 días después de su último partido oficial

Para entender la importancia de esta jornada hay que retroceder hasta el 18 de octubre de 2025.

Rune disputaba las semifinales del ATP 250 de Estocolmo frente a Ugo Humbert cuando sufrió una rotura del tendón de Aquiles izquierdo. La lesión le obligó a pasar por el quirófano y comenzó entonces un largo proceso de recuperación.

El danés tuvo que afrontar meses de rehabilitación y entrenamiento antes de poder plantearse nuevamente la competición.

Durante este tiempo se barajaron diferentes fechas para su regreso, pero Rune fue retrasando su vuelta porque todavía no consideraba que estuviera preparado para afrontar las exigencias de un partido oficial.

El US Open 2026 también apareció como una posibilidad, pero finalmente decidió no disputar el Grand Slam estadounidense.

La Copa Davis terminó siendo el escenario elegido para regresar.

Dinamarca necesitaba ganar y Rune respondió

La eliminatoria ante Bulgaria comenzó con un punto para el conjunto búlgaro.

Grigor Dimitrov derrotó a Elmer Moller por 6-7(2), 6-3 y 6-4, colocando a Bulgaria por delante en el marcador.

La responsabilidad de igualar la eliminatoria recayó entonces sobre Rune.

Enfrente estaba Iliyan Radulov, un joven tenista búlgaro que tuvo el honor de convertirse en el primer rival oficial de Rune después de casi once meses sin competir.

El contexto era especial.

Rune volvía a jugar ante su público, después de una lesión que había condicionado prácticamente toda su temporada.

🎾 Primer set: Rune supera los nervios

El comienzo del partido tuvo la tensión lógica de cualquier regreso.

Rune tuvo que recuperar sensaciones competitivas después de tantos meses fuera. Radulov consiguió incluso encontrar una oportunidad para colocarse por delante, pero el danés reaccionó rápidamente.

A medida que avanzó el set, Rune comenzó a imponer su ritmo desde el fondo de la pista.

Sus golpes fueron ganando profundidad y precisión y consiguió tomar el control del encuentro.

El danés cerró el primer parcial por 6-3.

Más allá del marcador, la noticia estaba también en sus movimientos: Rune podía desplazarse y competir con normalidad después de una lesión tan delicada como la que había sufrido.

🎾 Segundo set: control hasta el final

El segundo parcial comenzó con un Rune más asentado.

El danés encontró nuevamente oportunidades sobre el servicio de Radulov y consiguió tomar ventaja.

La diferencia respecto al inicio del partido era evidente: los nervios habían desaparecido y Rune comenzó a jugar con mayor naturalidad.

No necesitaba realizar un partido espectacular.

Su principal objetivo era comprobar cómo respondía su cuerpo ante la competición real y conseguir completar el encuentro.

Y lo consiguió.

Rune volvió a imponerse por 6-3 y cerró su regreso con una victoria después de aproximadamente una hora y media de partido.

Una victoria que significa mucho más que un punto

El resultado permitió a Dinamarca igualar la eliminatoria de Copa Davis 1-1.

Sin embargo, para Rune el significado del triunfo va mucho más allá del marcador.

Durante 335 días, el tenista danés no había podido disputar un encuentro oficial.

Su regreso supone el primer paso de una nueva etapa.

Después de una lesión de tanta gravedad, recuperar inmediatamente el nivel que le llevó hasta el número 4 del ranking ATP no puede ser el único objetivo.

Ahora comienza otro proceso: recuperar ritmo competitivo, confianza, resistencia y continuidad.

El US Open quedó fuera de sus planes

Rune decidió no competir en el US Open 2026 pese a haber realizado entrenamientos de alto nivel durante su preparación.

El danés llegó incluso a compartir pista de entrenamiento con Carlos Alcaraz, pero finalmente entendió que un Grand Slam exigía una preparación diferente.

Los partidos al mejor de cinco sets y la posibilidad de encadenar varios encuentros en pocos días suponían una exigencia que todavía no quería asumir.

La Copa Davis ofrecía un contexto diferente: jugar en casa, junto a su equipo y con un calendario más controlado.

La estrategia era clara: regresar cuando estuviera realmente preparado y no acelerar el proceso de recuperación.

Ahora espera un posible duelo contra Dimitrov

La eliminatoria entre Dinamarca y Bulgaria queda abierta después del 1-1.

Y el siguiente capítulo puede ser especialmente atractivo.

Holger Rune podría enfrentarse a Grigor Dimitrov, que ya consiguió el primer punto de Bulgaria frente a Moller.

Sería una prueba de un nivel completamente diferente para el danés.

Dimitrov llega con ritmo competitivo y una enorme experiencia, mientras que Rune acaba de disputar su primer partido oficial después de once meses de ausencia.

El enfrentamiento permitiría comprobar cómo responde Rune ante una exigencia mucho mayor.

Holger Rune vuelve a empezar

La victoria ante Radulov no significa que el proceso de recuperación haya terminado.

Al contrario.

Es el primer paso.

Rune vuelve a competir con solamente 23 años y después de haber alcanzado el número 4 mundial y conquistado importantes títulos durante su corta carrera.

Ahora tendrá que reconstruir progresivamente su camino.

Pero después de 335 días de espera, hay una imagen que resume perfectamente este momento:

Holger Rune vuelve a jugar un partido oficial y vuelve a ganar.

La Copa Davis le ha permitido recuperar algo que durante casi un año parecía imposible:

la competición.

Y a partir de ahora, comienza el verdadero reto: descubrir hasta dónde puede volver a llegar el tenista danés.

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